Un Evento histórico que no recuerdo haberlo aprehendido en la escuela, no relacionado ala "Independencia" de España fue La batalla de San Jacinto, y es que siempre se "repite" la misma historia todos los 15 de Septiembre
Pero este "levantamiento" o Revuelta militar en la Hacienda San Jacinto, el 14 de septiembre de 1856, cuando se unieron los ejércitos de Nicaragua, El Salvador, Guatemala y Costa Rica, a combatir a unos 300 filibusteros bien armados, encabezados por Wilian Walker.
Apesar que la propia Nicaragua se encontrava en medio de una guerra civil
Por la ambición de poder entre la oligarquía criolla que dominaba este pais hermano, después de la independencia. Nicaragua vivía en constantes guerras entre los legitimistas de Granada y los demócratas de Chinandega.
Fueron estos ultimos
los que lo trajeron a Walker a Centro America. Los Democrátas de Nicaragua le ofrecieron veinte mil acres de tierras por pelear a su lado contra el partido aristócrata. Una vez ganada la guerra en Nicaragua, Walker asumió el control del gobierno en ese país y apuntó sus miras hacia la nación vecina de Costa Rica, en aras de establecer políticas de esclavitud similares a las utilizadas en el sur de los Estados Unidos, dos de sus primeras medidas fueron la instauración de la esclavitud y del idioma inglés como lengua oficial de Nicaragua.
En esta Batalla de San Jacinto, los hermanos Florencio y Pedro Xatruch de origen hondureño, tuvieron una destacada participación en la Guerra Nacional contra el filibustero Walker. Los dos hondureños alcanzaron el grado de generales, Pedro Xatruch, se encuentra enterrado en el cementerio San Pedro, en el centro de Managua.
“Ahí vienen los catrachos”, decían los nicaragüenses cuando veían pasar victoriosas a las tropas de hondureños comandadas por Xatruch. El apellido del general era difícil de pronunciar. De “Catruch” pasó a “catrachos”, refiriéndose a sus soldados. De ahí quedó el apodo de catrachos para todos los hondureños. Florencio Xatruch, fue el lider de las tropas aliadas de los gobiernos centroamericanos, y se le recuerda con un monumento en ese mismo cementerio de Managua. El Filibustero Walker fue derrotado aqui pero no fue el fin de la guerra,
Las fechas del 1 y 5 de mayo de 1857, pasan desapercibidas como si no fueran más importantes que el 14 de septiembre, y la mayoría de Centro Americanos desconocen por qué razón deberían ser días de Fiesta Nacional y celebrarse conjuntamente.El 1ero. de mayo de 1957, los filibusteros estaban rodeados en Rivas, Nicaeagua, cuando el Charles H. Davis, capitán del buque norteamericano “Saint Mary”, atracado en el puerto de San Juan del Sur, intervino para evitar el aniquilamiento de los filibusteros.
Los generales Zavala, Belloso, Xatruch y Mora, creyendo encontrar un camino rápido para terminar con la guerra, cometieron el gravísimo error de acceder la petición del capitán Davis, y permitieron que Walker y sus hombres salieran del país.
El presidente salvadoreño y general Gerardo Barrios, no quería dejar ir vivo a Walker, y se encaminaba rumbo a Rivas con una parte del ejercito Salvadoreño, pero El General costarricense Mora Porras, quien había bloqueado el escape de los filibusteros por el Río San Juan, decide evitar esta acción aceptando la rendición de Walker.
Walker se fue el 5 de mayo, derrotado por las tropas centroamericanas, pero, intentó nuevamente su deseo de apoderarse de Centroamérica comenzó en Honduras, en el año 1860. Esta invasión fue abortada por Nowel Salmon, capitán de la fragata inglesa “Ycarus”, quien capturó a Walker y lo entregó a las autoridades Hondureñas.
Los hondureños actuaron con una increíble firmeza, el general José Santos Guardiola, presidente de Honduras, no le tembló la mano, y ordenó el juicio sumario e inmediato fusilamiento de William Walker, en Trujillo, el 12 de Septiembre de 1860, a las ocho de la mañana, el condenado fue llevado al lugar de ejecución. Iba con un crucifijo en la mano, sin mirar a nadie y escuchando los Salmos que el sacerdote entonaba para él. Entró a la plaza, donde, en el lugar de la ejecución, la tropa estaba formada, y allí, lleno de resignación dijo:
Soy católico romano. La guerra que le hice a Honduras, por insinuación de ciertas personas de Roatán, era injusta. Aquellos que me acompañaron no tienen la culpa. Yo soy el único culpable. Le pido perdón al pueblo. Recibo la muerte con resignación. Desearía que fuera para bien de la humanidad!".